Height 0
Best
Crux

Crux

Búlder contra el bombeo de los antebrazos. Toca la siguiente presa y tu mano más baja va hacia ella, pero cada presa te bombea a su ritmo y la pared empeora cuanto más subes.

Cómo jugar

Cuelgas de una pared de búlder agarrado a dos presas, y cada presa que alcanzas desde donde estás lleva un aro blanco alrededor. Toca una y tu mano más baja se suelta y sube hasta ella, mientras la más alta se queda donde está. Tu puntuación es el punto más alto que alcanzas antes de caer.

La barra de arriba de la pantalla es el bombeo de tus antebrazos. Colgar la llena, y cuando llega al final te caes. Lo rápido que se llena depende de lo que agarras. Un gran cazo verde te deja sacudir los brazos y recuperar. Una regleta amarilla es razonable, una regleta fina naranja cuesta mucho y un romo morado es lo peor. Durante el tercio de segundo en que una mano se mueve cuelgas de un solo brazo, y eso te bombea aún más rápido.

La presa en la que está tu mano más alta también decide hasta dónde puedes estirarte después. Desde un cazo puedes bloquear y llegar lejos, desde una regleta un poco menos, y desde un romo apenas te puedes mover. Coge una mala presa y tus opciones siguientes se reducen, y si no alcanzas ninguna, la escalada termina en el acto.

Cada segundo en la pared añade además un poco de fatiga que nunca se recupera, así que no puedes descansar en los cazos para siempre. Cuanto más alto subes, más separadas y peores son las presas, y por encima de catorce metros ya no queda ni un cazo. Tarde o temprano la pared gana, y la única pregunta es a qué altura estás cuando lo hace.

Consejos y estrategia

Lee dos movimientos por delante, no uno. El aro enseña lo que alcanzas ahora, pero la presa que eliges decide lo que alcanzarás después. Un romo alto parece avance y luego te deja sin salida, mientras que un cazo algo más bajo mantiene abiertas tres o cuatro opciones. Antes de tocar, mira qué hay encima de la presa que vas a coger.

La escalada se gana en los cazos. Cada vez que tienes las dos manos en cazos el bombeo baja, así que puede compensar un pequeño rodeo lateral para descansar antes de un tramo duro. Pero no te quedes mucho: la fatiga que no se recupera sigue creciendo cada segundo, y descansar demasiado cuesta la altura que habrías ganado.

Moverse duele, así que desperdicia menos movimientos. Mientras una mano viaja cuelgas de un solo brazo, y eso bombea más que colgar quieto. Los movimientos cortos parecen seguros, pero pagan ese precio una y otra vez. Cuando tengas un alcance largo desde un cazo, úsalo y gana toda la altura que puedas de una vez.

El final de la escalada es un esprint. Por encima de catorce metros no hay cazos, así que a partir de ahí el bombeo solo puede subir. Llega a esa altura lo más fresco posible y luego deja de descansar y sube tan rápido como te dejen las presas, eligiendo regletas antes que regletas finas y regletas finas antes que romos siempre que puedas.