Score
0
Best
-
Lee el preparativo del boxeador, esquiva al lado correcto y toca puñetazo para clavar un contragolpe antes de que se cierre la ventana de recuperación.
El rival está centrado en pantalla y cicla cuatro estados: descanso → carga → golpe → recuperación. Durante la carga su hombro retrocede y el lado de esquiva correspondiente brilla — esa es la pista. La carga dura medio segundo y el golpe que sigue termina en un quinto de segundo.
Tres botones cruzan la parte inferior: esquivar izquierda (◀), puñetazo (🥊), esquivar derecha (▶). Tocar un botón de esquiva inclina tu cabeza ese lado durante unos ocho décimos de segundo. Para evitar el golpe, debes estar en la esquiva correcta en el instante del golpe.
Esquivar bien abre una ventana de contraataque de unos seis décimos de segundo. Toca puñetazo dentro: +25 puntos y el rival tambalea (pausa más larga antes de su próximo ataque). Fuera de la ventana o golpe perdido = sin puntos.
Esquivar mal (o no esquivar) cuesta una salud. Empiezas con cinco. El rival se acelera un poco con cada contragolpe exitoso — mismas pistas, tiempos más cortos — hasta que te quedes sin salud.
Anticípate, no reacciones. La carga es medio segundo y el golpe dos décimos — si esperas al golpe para mover el pulgar, ya recibiste. Toca esquivar durante la carga, en el instante en que el hombro empieza a retroceder. Sentirás que esquivas demasiado pronto; eso es lo correcto. Los botones mantienen la esquiva ocho décimos, suficiente colchón para cubrir el momento del golpe.
Trata el contragolpe como un beat aparte. Muchos intentan esquivar-y-pegar en un solo gesto y tocan puñetazo antes de que el golpe se resuelva — sin puntos, la ventana aún no abrió. Esquiva, mira al puño pasar (verás el aire), luego toca puñetazo. La ventana de contra es seis décimos y solo se abre tras el golpe, así que hay tiempo para hacer dos toques limpios en vez de uno apurado.
La aceleración tras cada contra es pequeña pero acumulativa. A los diez contras la carga está más cerca de tres décimos que de cinco, y el golpe apenas pasa un décimo. Ahí el aviso es tan rápido que cualquier reacción llega tarde — hay que leer el ritmo del ciclo y precolocar la esquiva en el beat. Si te están dando, perdiste el ritmo; salta a propósito una contra para reiniciar y volver a sentir el tempo.
No esquives sin intención. Aporrear ambos botones esperando acertar te bloqueará en el lado erróneo lo bastante seguido como para sangrar salud. Una esquiva pura sin contra no cuesta nada — solo pierdes los puntos que habrías ganado. Si no confías en qué lado vendrá, mejor quédate quieto, encaja, y cambia una salud por una lectura limpia en la siguiente secuencia en vez de adivinar dos veces seguidas.