Balancéate en una liana, toca para soltarte y toca otra vez para agarrar la siguiente. No caigas al suelo.
Empiezas colgado de una liana que te balancea como un péndulo. Toca en cualquier parte de la pantalla para soltarte — tu velocidad al soltar es tu velocidad de vuelo.
Mientras vuelas, la gravedad te tira hacia abajo. Lianas nuevas cuelgan del dosel por delante. Toca otra vez cuando estés cerca de una para extender el brazo y agarrarla. Si estás muy lejos fallas y sigues cayendo.
Soltarse demasiado pronto deja poca velocidad horizontal. Aguantar demasiado pasado el fondo del balanceo hace que la gravedad consuma tu impulso. El mejor momento es cerca del fondo del balanceo hacia adelante — cuando la liana está casi vertical y tú vas rapidísimo.
Las lianas se separan más a medida que avanzas. Tocar el suelo termina la partida.
Objetivo: agarrar el máximo de lianas.
El punto más rápido de cualquier péndulo es el fondo, donde la liana queda vertical. Soltarse ahí te da casi pura velocidad horizontal y cero arco hacia arriba desperdiciado. Practica soltar justo antes de la vertical en el balanceo hacia adelante — en ese punto la liana sigue acelerando, pero tu trayectoria ya te lleva lateralmente y levemente hacia abajo, hacia la siguiente liana.
Mira adelante, no a la liana actual. En cuanto te sueltes deberías saber dónde está la siguiente, porque en el aire tu única decisión es cuándo tocar para agarrar. Un toque tardío es una muerte suave — te resbalas más allá y la gravedad termina el trabajo. Un toque algo temprano normalmente igual te engancha, porque el radio de agarre es indulgente. En la duda, toca un compás antes en vez de un compás después.