Lanza cuchillos a un tronco que gira. No choques con los cuchillos ya clavados. Las manzanas son objetivos bonus. ¿Cuántos niveles aguantas?
Toca en cualquier parte para lanzar. El cuchillo vuela recto hacia arriba y se clava en el tronco si no hay obstáculo. Si choca con un cuchillo ya clavado, pierdes. Las manzanas dan puntos extra; al acertarles las destruyes y el cuchillo igual se clava. Cada nivel pide más cuchillos y el tronco gira más rápido, a veces invirtiéndose sin avisar.
Cronometra los huecos, no los cuchillos. El principiante mira los cuchillos clavados y espera que pase uno — es al revés. Lo que tu cuchillo en vuelo realmente necesita es que el hueco entre dos clavados llegue arriba. Escanea el arco vacío más ancho del tronco, predice cuándo su borde delantero llega a las doce, y toca justo antes.
Los primeros cuchillos son gratis, los últimos son minas. Tu primer lanzamiento siempre cae. El segundo, casi en cualquier lado opuesto. Para el quinto o sexto, los huecos son estrechos y la trampa la creaste tú. Reparte los primeros cuchillos a propósito — lados opuestos del tronco si puedes — para que los últimos tengan donde caer.
Las inversiones matan. El tronco a veces cambia de dirección en mitad del nivel. Si venías tocando al ritmo, el siguiente toque tras una inversión caerá justo donde no querías. Cuando notes una inversión, salta un beat — vuelve a leer el nuevo movimiento antes de lanzar.
Las manzanas son cebo. Dan puntos pero te tientan a lanzar al ángulo de la manzana en vez del seguro. Si la manzana está en un hueco limpio, tómala. Si está acorralada entre cuchillos clavados, déjala — el bonus es menor que el coste de reiniciar desde el nivel uno.