Mantén pulsado para estirar el palo, suelta para que caiga como puente.
Tu personaje está al borde derecho de una plataforma con un hueco hasta la siguiente. Mantén pulsado en cualquier punto del campo de juego — un palo crece hacia arriba desde el borde.
Suelta y el palo gira 90° en sentido horario y cae sobre el hueco.
• Si la punta cae SOBRE la siguiente plataforma → cruzas y sumas +1
• Demasiado corto → caes por el extremo del palo
• Demasiado largo → pasas la plataforma y caes por el otro lado
Los huecos se ensanchan y las plataformas se estrechan al subir la puntuación.
Objetivo: cruzar tantas plataformas como puedas.
La longitud lo es todo, y la única forma fiable de juzgarla es mirar la siguiente plataforma, no el palo que crece. Localiza el borde cercano de la plataforma lejana y su centro mientras mantienes pulsado, porque la zona de aterrizaje segura es toda esa anchura: apuntar al medio te da margen tanto por el lado corto como por el largo en vez de jugártela al borde exacto.
Soltar es instantáneo, pero tus ojos necesitan un momento para confirmar, así que comprométete con la longitud que leíste en lugar de dudar mientras el palo cae. Según sube la puntuación los huecos se ensanchan y las plataformas se estrechan, convirtiendo un objetivo generoso en una astilla, así que la precisión importa más que la velocidad siempre. Desarrolla un tacto de cuánto se traduce un "mantener" en un hueco dado y fíate de ese sentido calibrado antes que de una suelta temprana por pánico.