Arrastra para apuntar, suelta para golpear. Menos golpes por hoyo = más puntos.
Cada hoyo te da hasta 4 golpes.
Toca la bola y arrastra alejándote de ella — como una honda. Una línea guía muestra dirección y fuerza. Suelta para golpear: la bola sale en sentido opuesto al arrastre, cuanto más tires más fuerte irá.
La bola rebota en las paredes y los obstáculos grises, frenándose por fricción hasta detenerse. Entonces das tu siguiente golpe.
Mete la bola en el hoyo antes de gastar los 4 golpes. Cuantos menos golpes, más puntos: cada embocada vale (golpes restantes + 1), así que un hoyo en uno vale 4 y embocar al 4º golpe solo 1. Si la embocas, carga el siguiente hoyo con un obstáculo más. Si te quedas sin golpes en un hoyo, el juego termina.
Objetivo: acumula la mayor puntuación total.
El control de la fuerza gana a la fuerza misma. El tirón es un tirachinas, así que la longitud de tu arrastre fija la potencia: practica toques cortos y suaves para hoyos cercanos y guarda los tirones completos para tiros largos, porque reventar la bola suele mandarla rebotando más allá del hoyo y desperdicia un golpe. Alinea la guía para que apunte recta a través del hoyo y luego suelta con suavidad en vez de tirar de golpe.
La puntuación premia con dureza la eficiencia —un hoyo en uno vale cuatro puntos mientras que entrar a duras penas en tu último golpe da solo uno—, así que busca siempre primero el embocaje directo. Cuando paredes u obstáculos bloquean el camino, úsalos: apunta a una banda para que la bola rebote hacia el hoyo, tratando los rieles como un tiro a banda en el billar. Lee todo el diseño antes de tu primer putt y elige la línea que necesite menos rebotes para llegar al hoyo.