Best kg 0
Best -
Barra olímpica

Barra olímpica

Cronometra el tirón y luego pelea por estabilizar la barra. Cada intento válido suma cinco kilos hasta que la barra gana.

Cómo jugar

Cada intento son tres tiempos seguidos, y cualquiera de ellos puede acabarlo.

Primero el tirón. Una marca barre de lado a lado el medidor de fuerza; toca LEVANTAR mientras esté dentro de la franja verde central. Si la fallas, la barra ni siquiera despega del suelo. Si aciertas cerca del centro exacto, la barra sube casi nivelada, lo que hace el segundo tiempo mucho más fácil.

Segundo, el equilibrio. La barra empieza a inclinarse hacia un lado y sigue sola en esa dirección. Toca el pad IZQ. o DER. del lado hacia el que se inclina para empujarla de vuelta. Si empujas demasiado, pasa el centro y sale disparada al otro lado, así que las correcciones cortas superan a las grandes.

Tercero, simplemente aguantar. Una barra azul se llena abajo; mantén la inclinación dentro de las líneas hasta que esté llena y el intento cuenta.

Cada intento válido suma cinco kilos y endurece los tres tiempos a la vez: el medidor barre más rápido, la franja verde se estrecha, la barra se inclina más y cada empujón la mueve menos. Tres fallos terminan la sesión y tu récord es la barra más pesada que bloqueaste.

Consejos y estrategia

El tirón vale más de lo que parece. Clavar el centro exacto no solo evita el fallo: define lo torcida que sube la barra al empezar la fase de equilibrio, y una barra que sube nivelada casi no necesita correcciones. Los tirones descuidados que aun así cuentan como válidos son la razón de que la mayoría de las sesiones mueran dos intentos antes de tiempo, porque te pasas toda la sujeción peleando con una inclinación que te has provocado tú.

En la fase de equilibrio, toca pronto y toca poco. La barra acelera alejándose del centro hacia donde ya se inclina, así que una inclinación que ignoras medio segundo cuesta dos o tres toques deshacerla. Quienes llegan más lejos no son los que tocan más rápido en general, sino los que nunca dejan que la inclinación pase de un cuarto del recorrido.

Resiste la tentación de centrarla del todo. Cada empujón mueve la barra una cantidad fija, así que empujar una barra casi nivelada la lanza más allá del centro y la pone a correr hacia el otro lado: has convertido un problema pequeño en el mismo problema en espejo. Dejar una ligera inclinación hacia el lado desde el que ya empujas es estable; perseguir el cero no lo es.

Hacia los pesos medios el juego cambia de carácter. Al principio la barra apenas se desvía y sujetarla es gratis, así que puedes tratarlo como un juego puro de tiempo. Pasados unos cien kilos la deriva supera a un solo empujón y la sujeción se vuelve la prueba real: empieza a reservar atención para la segunda mitad del intento en vez de relajarte tras un buen tirón.