El clásico puzle de 15 (rompecabezas deslizante): desliza las fichas numeradas hacia el espacio vacío para ordenarlas del 1 al 15.
El tablero tiene 15 fichas numeradas y 1 espacio vacío.
Toca una ficha adyacente al espacio vacío para deslizarla.
Objetivo: ordena del 1 al 15 con el vacío abajo a la derecha.
El puzle de 15 se resuelve por capas, no de golpe. Fija primero la fila superior (1, 2, 3, 4) y luego la columna izquierda (5, 9, 13), y una vez colocadas no las muevas nunca más: cada jugada posterior ocurre en el área que se encoge abajo y a la derecha. Intentar colocar las fichas en orden numérico por todo el tablero es como la gente acaba barajando para siempre.
Lo delicado es el final de cada fila, como encajar el 3 y el 4 en la esquina. El truco estándar es aparcarlos justo debajo de su destino y luego rotarlos a su sitio como pareja. Las fichas ya correctas trátalas como muros que rodeas. Lo que queda es un rincón de 3×3: resuelve su fila superior (6, 7, 8) y su columna izquierda (10, 14) del mismo modo, y con práctica el bucle final de 2×2 (11, 12, 15) se vuelve una rotación conocida que resuelves casi en piloto automático.