Tres bolas entre dos manos. Toca un lado para lanzar — no dejes que dos bolas caigan en la misma mano.
Dos manos esperan abajo en la pantalla. Tres bolas hacen cascada entre ellas — una en cada mano y una siempre volando arriba.
Toca el lado izquierdo de la pantalla para lanzar la bola de tu mano izquierda hacia la derecha. Toca el derecho para lanzar la de la mano derecha hacia la izquierda. Cada lanzamiento acierto suma un punto.
La regla clave: solo una bola por mano. Si una bola voladora cae en una mano que ya sostiene otra, dejas caer ambas y pierdes una vida.
Tocar una mano vacía no hace nada — sin penalización ni punto, pero rompe tu ritmo.
Tres vidas. La cascada se acelera al subir tu puntuación, dándote cada vez menos tiempo entre lanzamientos.
Objetivo: mantén la cascada el mayor tiempo posible. Cuanto más tiempo hagas malabares, más alta es la puntuación.
Mira la bola en el aire, no las bolas en tus manos. La bola voladora es tu reloj — te dice qué mano se va a llenar, y cuándo exactamente. Si te quedas mirando las bolas sujetas, siempre vas a reaccionar tarde.
El ritmo son dos toques por vuelo aéreo: uno por cada lado. Cuando la bola voladora alcanza su pico, lanza la mano hacia la que se dirige — eso abre la zona de aterrizaje. Luego lanza la otra mano un momento después para mantener el siguiente bucle vivo.
Tocar una mano vacía no es falta, pero confunde tu ritmo. Si acabas de lanzar una bola, esa mano se queda vacía hasta que llegue la siguiente — no la toques de nuevo esperando un lanzamiento. Espera. La cascada premia la paciencia más que el pánico.
La aceleración después de la puntuación veinte es marcada. Para los cuarenta tocas más rápido de lo que puedes pensar — a esa velocidad lo único que funciona es un pulso fijo. Fija izquierda-derecha-izquierda-derecha a un compás constante y deja que la bola del aire guíe tu dedo, no tu cabeza.