¿Qué tan perfecto puedes dibujar un círculo a mano? Traza un bucle suave alrededor del punto con el dedo y recibe una puntuación de 0 a 100% según lo redondo que sea. Supera tu récord.
Pon el dedo en la pantalla y dibuja un solo círculo alrededor del punto central en un movimiento suave, luego levanta el dedo.
En cuanto sueltas, tu bucle se compara con un círculo perfecto: cuanto más cerca esté cada punto de la misma distancia del centro, mayor será tu porcentaje. Un anillo impecable roza el 100%; una forma de huevo o temblorosa puntúa menos.
Dibuja grande: los círculos diminutos y los arcos a medias no cuentan. Tu trazo debe cerrarse cerca de donde empezó para ser evaluado.
Cada intento muestra tu puntuación y traza el círculo ideal sobre tu línea para que veas dónde te desviaste. Guarda tu mejor porcentaje en el Salón de la Fama.
La velocidad gana a la cautela. Un círculo hecho de un barrido rápido y seguro casi siempre es más redondo que uno que avanzas despacio, porque las manos lentas meten pequeñas correcciones que salen como bultos. Comprométete con el movimiento y deja que el brazo, no la yema, lleve el arco.
Pivota sobre un punto fijo. Los círculos a mano más redondos salen de mantener la muñeca o el codo clavados y girar, en vez de deslizar toda la mano por el cristal. Ancla una articulación, trátala como el centro y tu dedo trazará un radio constante de forma natural.
El tamaño ayuda, con mesura. Un círculo grande da al evaluador más margen para premiar la suavidad, y las desviaciones pequeñas cuentan menos frente a un radio grande, pero si te pasas y sales de la pantalla, arriba o abajo se aplanará. Apunta a un bucle que llene con holgura el área de dibujo.
Estudia el anillo de referencia tras cada intento. Cuando aparece tu puntuación, el círculo perfecto se dibuja sobre tu trazo; fíjate si siempre abultas por un lado o aplanas justo al empezar, y corrige ese hábito concreto en el siguiente intento en vez de repetir a ciegas.