Detén al tiempo objetivo. ¡Sin mirar!
Se muestra un tiempo objetivo (ej: 7.3s).
Toca START, cuenta en silencio, y toca STOP cuando creas que pasó ese tiempo.
El cronómetro está oculto — confía en tu sentido del tiempo. Menor error = mejor puntuación.
Como el contador está oculto, esto pone a prueba tu ritmo interno, no la vista. Elige un método de conteo y usa exactamente el mismo cada ronda: a muchos les funciona "mil uno, mil dos", pero la letra constante de una canción o un golpeteo de ritmo suele ser más estable. La consistencia lo es todo; un reloj interno que va un poco rápido sirve siempre que vaya rápido en la misma medida cada vez.
Anota tu error tras cada intento y ajusta por intuición, sin sobrecorregir. Si paraste en 6,8 frente a un objetivo de 7,3, fuiste un pelín rápido, así que añade una pizca de paciencia en vez de duplicar el conteo. Evita aguantar la respiración o tensarte, porque el estrés acelera tu sentido interno del tiempo y te hace parar antes casi cada ronda.