Mira el patrón y repítelo. Cada ronda añade un color.
El tablero muestra una secuencia de colores. Tócalos en el mismo orden.
Cada ronda añade 1 color. Acierta para avanzar.
Un error termina el juego. Mayor nivel gana.
La memoria de colores dura mucho más cuando dejas de memorizar colores y empiezas a memorizar movimiento. En lugar de "azul, rojo, rojo, amarillo", deja que tu dedo trace la forma que dibuja la secuencia sobre los botones: un pequeño zigzag o un cuadrado. La mano recuerda un trazado mucho mejor que la mente una lista, sobre todo cuando la cadena pasa de seis o siete pasos.
Observa los destellos con calma sin vocalizar los colores; repetirlos por dentro en realidad te frena y consume memoria de trabajo. Reproduce la secuencia a un ritmo constante y sin prisa, porque un solo toque erróneo lo termina todo por muy rápido que fueras. Si te quedas en blanco cerca del final, vuelve a reproducir el ritmo de los destellos en tu cabeza: el tempo suele soltar el orden.