Score 0
Best -
Empuje

Empuje

Alinea tus bolas, supera en número al rival y empuja cuatro de las suyas fuera del tablero hexagonal. Solo el número decide quién empuja.

Cómo jugar

Toca una de tus bolas azules para seleccionarla. Toca una bola vecina en línea recta para añadirla, hasta tres seguidas. Toca otra vez una bola seleccionada para quitarla.

Las casillas marcadas indican adónde puede ir ese grupo. Toca una para avanzar un paso en esa dirección. Puedes empujar a lo largo de la línea que formaste, o desplazar la fila entera de lado cuando todos los destinos están vacíos.

Solo empujas cuando superas en número: tres mueven a dos o a uno, dos mueven a una, y en igualdad nadie se mueve. La fila empujada necesita una casilla vacía detrás, o el borde del tablero, y una bola que cruza el borde queda fuera para siempre.

Empuja cuatro bolas rivales para ganar. Si nadie lo consigue en cincuenta jugadas por bando, gana quien haya empujado más; un empate exacto es tablas y mantiene tu racha.

Consejos y estrategia

Todo en Empuje nace de una sola regla: los empujes los decide el número, nunca la posición. Una bola sola no mueve nada. Así que el juego entero consiste en formar tríos y romper los del rival, y quien tiene las bolas dispersas ya va perdiendo aunque todavía no haya salido ninguna.

Quédate en el centro. Una bola central no puede salir de un solo empujón, y al rival le cuesta varias jugadas llevarla hasta un borde. Las que mueren son siempre las del anillo exterior, así que trata el borde como terreno peligroso y písalo solo con un plan. El corolario es que cuando vas por delante conviene replegarse hacia el centro en vez de perseguir: tu ventaja está más segura cuando nada tuyo anda cerca de un borde.

Los movimientos laterales son la jugada fuerte y silenciosa. Desplazar una fila de tres de lado mantiene el grupo intacto mientras cambia de sitio, así que puedes deslizar un muro de tres por el tablero para responder a una amenaza sin romper nunca la formación. Los principiantes solo empujan hacia delante y sus grupos se deshacen poco a poco; el buen juego usa pasos laterales para que las tres bolas sigan tocándose siempre.

Vigila el contador de jugadas. Si nadie saca cuatro, gana quien haya empujado más, así que una sola bola sacada al principio merece defenderse el resto de la partida. Si vas uno arriba al final, no necesitas otro: solo mantén tus bolas agrupadas en el centro, donde nada puede salir, y deja que el reloj decida.