Lanza la botella para que aterrice de pie en la siguiente plataforma. La distancia aumenta con cada acierto.
Una botella en la plataforma izquierda; otra plataforma a la derecha. Mantén pulsada la botella y arrastra en la dirección (y potencia) del lanzamiento. Suelta para girar.
La botella gira en el aire. Aterriza al tocar la cara superior de la plataforma.
Aterrizar en la plataforma = +1. Aterrizar DE PIE (a ±20° de la vertical) = +2 bonus. Fallar la plataforma termina la partida.
La plataforma destino se aleja un poco con cada acierto.
Objetivo: máxima puntuación.
Aquí la constancia gana a la potencia. El giro de la botella está ligado a la fuerza con que lanzas, así que encuentra una fuerza de tiro cómoda que llegue con fiabilidad a la plataforma y reprodúcela en cada lanzamiento, ajustando solo el ángulo. Una potencia variable y salvaje significa que la botella gira una cantidad distinta cada vez, y nunca puedes predecir si cae sobre su base o de lado.
Los puntos grandes vienen del bono de quedar de pie, así que no apuntes solo a llegar a la plataforma: apunta a llegar cuando la botella complete una rotación limpia sobre su base, que vale el doble. Apunta al centro de la plataforma de aterrizaje en vez de a su borde cercano, dándote margen a ambos lados mientras el hueco se ensancha con cada éxito. Con práctica el lanzamiento se vuelve memoria muscular, y un tiro tranquilo y repetible puntúa mucho más que uno fuerte que no controlas.